
En los últimos años se ha incrementado de forma considerable el empleo de biocombustibles sólidos para usos térmicos, tanto para los sectores doméstico e industrial, como para la co-combustión en centrales termoeléctricas de carbón.
A este aumento de consumo de los biocombustibles ha contribuido notablemente el encarecimiento progresivo de los precios de los combustibles procedentes del petróleo y la preocupación medioambiental, materializada en el comercio de emisiones de gases de efecto invernadero, derivado de la aceptación del protocolo de Kyoto.
El biocombustible es el término con el cual se denomina a cualquier tipo de combustible que derive de la biomasa, es decir, derivada de organismos vivos, sus estructuras o productos de su metabolismo.
La biomasa tiene carácter de energía renovable ya que su contenido energético procede en última instancia de la energía solar fijada por los vegetales en el proceso fotosintético y acumulada en los enlaces de las moléculas orgánicas que forman su biomasa.
Los productos procedentes de la biomasa que se utilizan para fines energéticos se denominan biocombustibles, que se clasifican según su estado físico en:
· Biocombustibles sólidos: aquellos utilizados básicamente para fines térmicos.
· Biocombustibles líquidos: comúnmente denominados biocarburantes y con uso en automoción.
· Biocombustibles gaseosos: con múltiples aplicaciones.
Los combustibles de origen biológico pueden sustituir parte del consumo en combustibles fósiles tradicionales, como el petróleo o el carbón, ya que se trata de una energía renovable.
Además, las emisiones de los biocombustibles a la atmósfera son alrededor de la mitad de las emitidas por los combustibles fósiles y producen menos emisiones de azufre por unidad de energía.
Socialmente, los biocombustibles mejoran el aprovechamiento de tierras con poco valor agrícola y que, en ocasiones, se abandonan por la escasa rentabilidad de los cultivos tradicionales.
Coherentemente con la Política de Calidad y Medio Ambiente de la empresa, Burés Profesional, S.A., investiga en el ámbito de los biocombustibles sólidos originados en las siguientes fuentes y que no necesitan un procesamiento previo complejo, con el consiguiente ahorro económico y en impacto ambiental:
· Productos agrícolas y forestales no destinados al consumo humano ni animal.
· Residuos vegetales agrícolas y forestales.